martes, 26 de julio de 2011

Cuatro puntos en los que un "default" de EE.UU. lo puede afectar a usted


Mercados y gobiernos del mundo entero esperan ansiosos el resultado de las negociaciones que se realizan en Washington para elevar el límite de la deuda que el gobierno federal estadounidense está autorizado a contraer.

Altos funcionarios estadounidenses, como el presidente de la Reserva Federal, Ben Bernanke, o el secretario del Tesoro, Timothy Geihtner, han advertido de las consecuencias "calamitosas" de que no se eleve ese límite y que el país pueda dejar de pagar sus obligaciones internacionales.

Y aunque podría parecer un tema de altas finanzas y elevadas negociaciones políticas, muchos piensan que podría impactar directa y muy duramente al ciudadano común, no solo en Estados Unidos sino en todo el mundo.
BBC Mundo le presenta cuatro cosas que podrían pasar si el techo de la deuda no es elevado y si Estados Unidos entrara en cesación de pagos por primera vez en su historia.

Los bonos del Tesoro y los fondos de pensiones pierden valor

Los papeles del Tesoro de EE.UU. son la inversión más confiable del mundo y la columna vertebral del mercado de bonos mundial. Si Washington se viera forzado a suspender el pago de esas obligaciones a los tenedores, se crearía una crisis de confianza mundial.

Aunque esos bonos están mayormente en manos de grandes inversionistas y de gobiernos, muchos ciudadanos, a través de casas de inversión y fondos de pensiones, compran "cestas" de productos financieros en la que casi siempre hay papeles estadounidenses.

Si, por ejemplo, usted está afiliado a un fondo de pensiones privado, como los que están disponibles en muchos países latinoamericanos, es posible que ellos tengan parte de su portafolio en bonos estadounidenses. En ese caso, sería posible que una situación que afecte estos títulos del Tesoro estadounidense pueda deteriorar el valor de su pensión.

Cae el dólar, sube la inflación

Se teme que los problemas crediticios puedan afectar la credibilidad del dólar estadounidense, hasta ahora la gran moneda de reserva del mundo. Dicho de otra manera, puede que los ciudadanos de otros países puedan sentir que el dólar ya no les ofrece seguridad y dejen de comprarlo.

Eso, en principio, podría llevar a que el precio de la moneda estadounidense cayese.

Para varios países latinoamericanos que escogieron adoptar el dólar como su moneda nacional, como Ecuador, Panamá y El Salvador, eso puede presentar problemas.

Si el precio del dólar empieza a caer, también aumentará el precio que se debe pagar por los bienes importados, que se pagan con la moneda estadounidense y aumentará el costo de vida.

En el caso de un "default" estadounidense, para una persona que vive en Ecuador, Panamá, o El Salvador, el mercado semanal podría costarle más, en particular si compra muchos productos fabricados en otros países.

Sube el desempleo, Estados Unidos compra menos

Un cese de pagos por el gobierno estadounidense probablemente haría más complejo y costoso para ese país volver a pedir prestado, lo que, con alta probabilidad llevaría a una sustancial reducción en el gasto gubernamental, actualmente dependiente en gran medida del crédito.

Del mismo modo, el probable aumento en las tasas de interés en el crédito disponible a los ciudadanos privados estadounidenses llevaría a que ellos también redujeran su consumo.

Considerando que la base de la economía es el consumo, la lógica empresarial mandaría a reducir la producción, lo que eventualmente les forzaría a dejar de contratar personal y hasta reducir las plantillas.

En cuanto al sector público, el gobierno federal podría dejar de hacer transferencias de recursos a los estados que tendrían que empezar a reducir sus burocracias despidiendo a policías, maestros o bomberos.

"Si vemos aumentar el desempleo cada vez mas vamos a entrara en otra recesión, porque la economía se va a hacer mas chica", dijo a BBC Mundo el analista económico, Isaac Cohen.

Y una recesión estadounidense afectaría inmediatamente el bolsillo de los ciudadanos de muchas naciones latinoamericanas que tienen en Estados Unidos al principal comprador de sus productos y servicios

Por ejemplo, en Colombia, un trabajador de la industria de las flores podría ver su trabajo en peligro si el próximo Día de San Valentín los estadounidenses, asustados por la posibilidad del desempleo, compran menos rosas para sus novias.

Y en México, millones de familias verían como las remesas que les llegan de sus familiares en Estados Unidos se harían más reducidas.

En un colapso crediticio, todos pierden

Un "default" estadounidense es una situación tan inusual que es dificil aventurar hasta dónde llegaría su impacto sobre la economía del país.

Los optimistas apuntan que una breve cesación de pagos que llevara a una caída en la calificación crediticia de Estados Unidos no sería el fin del mundo.

Pero por otra parte, algunas voces aseguran que el efecto del "default" podría ser similar o peor al de la caída del banco de inversiones Lehman Brothers en 2008, cuyo devastador resultado fue el congelamiento temporal de los mercados de crédito, al generalizarse la desconfianza entre los bancos y otros agentes de mercado, que por unas horas, dejaron de prestarse dinero.

Cuando las autoridades estadounidenses restablecieron la confianza en el sistema financiero horas después, no pocos dijeron que la economía mundial había estado al borde de un colapso similar al de la Gran Depresión de los años '30 del siglo pasado, la misma que empobreció a decenas de millones de personas y que eventualmente contribuyó a que ocurrieran calamidades globales tales como la Segunda Guerra Mundial.

Según informa la agencia Reuters, esta semana el banco central estadounidense llevó a cabo un ejercicio para simular justamente ese escenario, esta vez como resultado de un hipotético "default" de Washington.

Si los bancos en Estados Unidos sufriesen un colapso generalizado debido a un pánico generado por un "default", nadie sabe exactamente cuales serían los resultados en la vida de la gente común y corriente más allá de sus fronteras, pero pocos dudan que no serían nada placenteros.

El misterioso hombre detrás de la mayor fortuna de España


En 1972 un tal Amancio Ortega fundó un pequeño taller de confecciones que fabricaba batas para señoras en La Coruña, en Galicia España.

Nadie se imaginaría entonces que ese hombre se convertiría, varias décadas después, en el hombre más rico de España, el segundo más rico de Europa y el séptimo en el mundo según la revista Forbes, con una fortuna estimada en US$31 mil millones.

Hijo de un empleado ferroviario, Ortega dejó la escuela a los 13 años y empezó a trabajar como vendedor en una tienda de camisas en La Coruña.

Cuatro años después, inició su pequeño negocio en La Coruña, desde donde iría a conquistar el mundo: su taller fue el germen de lo que hoy es el mayor emporio textil del mundo, con presencia en 77 países y más de 5.000 tiendas.

Su grupo, Inditex, incluye la mundialmente conocida cadena Zara, que inició en 1975 y se expandió a Portugal en 1988, a Estados Unidos en 1989 y a Francia en 1990. Luego pasó a América Latina.

Además, la marca Bershka y la firma Massimo Dutti, dirigida a sectores más afluentes.

Carácter discreto

Pero pese a su poder económico, Amancio Ortega es un hombre enigmático. "Pocas personas lo reconocerían como el creador de marcas de ropa como Zara, Massimo Dutti y Stradivarius. Podría ser el anciano bonachón e inadvertido que se sienta en un parque", señaló Juan José Robledo, colaborador de BBC Mundo en España.

"A pesar de ser el hombre más rico de España, Amancio Ortega ha conseguido librarse de entrevistas y paparazis. Sólo se conocen frases que le han arrebatado en alguna carrera de caballos (una de sus pasiones) y fotos distantes como la de su documento de identidad", según Robledo.

Por su parte, Covadonga O'Shea, su biografa, señaló que "es evidente que siempre ha tratado de guardar su intimidad, por un tema muy personal. Su ilusión, como me ha repetido más de una vez, es pasear tranquilo por La Coruña y por el mundo sin que nadie lo conozca", según dijo al diario El Adelantado de Segovia.

Y en buena medida ha logrado su objetivo. Amancio Ortega, casado en dos ocasiones y padre de tres hijos, nunca da entrevistas y sólo accedió a posar para una foto oficial cuando su compañía, Inditex, comenzó a cotizar en bolsa en 2001.

Por eso, circulan muy pocas fotos de él con excepción de las que se encuentran en el sitio de su grupo empresarial.

"Hay (en él) además un fondo impresionante de sencillez y de humildad", destacó O'Shea. Se dice que Ortega se niega a usar corbata y prefiere andar de jeans y camisas.

Cambio de mando

Este martes, el hombre que en palabras de su biógrafa "ha democratizado la moda", pasa el mando de la dirección de su gigantesco imperio a quien hasta ahora ha sido el consejero delegado de la firma desde 2005, Pablo Isla, su hombre de más confianza.

Y a juzgar por la prensa española, el traspaso de mando también estará marcada por la discreción que caracteriza a Amancio Ortega.

El secreto de Ortega, según O'Shea ha sido "trabajar como un burro", y ese es el principal legado que deja a su sucesor.

Juan José Robledo, colaborador de BBC Mundo resalta que Ortega también ha dejado como legado un principio que fue el motor de su actividad empresarial.

"Cuando comenzó fabricando batas en una pequeña tienda de La Coruña (Galicia), al joven tímido y serio de entonces se le ocurrió que la ropa de diseño no tenía por qué ser sólo para ricos".

Pablo Isla también recibe a un grupo que ha sorteado la crisis económica. El año pasado sus beneficios aumentaron en un 30%.

Su biógrafa sostiene que el modelo de negocios que ha implementado Ortega en su grupo Inditex "es tan innovador que ha sido estudiado por la Universidad de Harvard y copiado por muchos".

Pero Ortega también tiene sus críticos. Algunos señalan que por muchos años los diseños de su grupo parecían copias de otras grandes marcas, como los de Chanel.

Además, empleados de su grupo se manifestaron este mes en protesta por las condiciones de trabajo y señalaron que el 80% de ellos trabajan a medio tiempo y reciben muy bajos salarios.

"Ningún español tiene más crédito que España"


Hay un número que parece tener en vilo a todos los españoles en los últimos días. Se trata de la "prima de riesgo", una especie de tasa adicional que tienen que pagar los países para convencer a los inversionistas de que les presten dinero.
José Baig

¿Por qué es importante ese indicador ahora para España? Porque en este momento el país está colocando deuda. O, dicho de otra forma, está pidiendo dinero prestado. Un dinero que tendrá que devolver en un año o en 18 meses, según sea el caso.

Si la prima de riesgo de España sube, el interés que tendrá que pagar por ese dinero que le presten ahora tendrá que ser mayor. Por lo tanto, le resultará más caro financiarse.

Lo concreto es que en estos últimos meses, la prima de riesgo española no ha hecho más que subir y a principios de esta semana se ubicó en 370 puntos, un nivel que muchos consideran "peligroso".

Esto explica por qué en la subasta de deuda pública celebrada este jueves, España haya tenido que ofrecer un punto más de interés que en la subasta anterior por sus Letras del Tesoro con vencimiento dentro de 12 meses.

Y medio punto adicional para los papeles que vencen dentro de 18 meses.

Esto significa que el país tendrá que pagar 3 euros con 70 céntimos por cada 100 euros de inversión para las letras a un año y casi 4 euros por cada 100 para las que vencen en año y medio.

¿Y eso como me afecta a mi?

Es la pregunta que se hacen muchos españoles cuando escuchan hablar en las noticias de colocaciones de deuda y primas de riesgo. La explicación podría dejar a muchos deseando no haber preguntado.

"El Estado tiene maneras de recaudar dinero que los ciudadanos no tenemos", le explica a BBC Mundo David Anglés, de Funds People, una revista especializada en fondos de inversión en Europa y América Latina.

Los ciudadanos de a pie solo pueden financiarse por medio de los bancos. "Hay una tasa de interés que fija el Banco de España (banco central), pero nadie presta dinero a esa tasa sino a la que se establece a partir de la prima de riesgo", explica Anglés.

En consecuencia, será cada vez más caro para las familias y para las empresas conseguir dinero prestado, si es que se lo prestan. Eso, lógicamente, tiene impacto sobre la posibilidad de generar ingresos y la recuperación económica.

"Ningún español tiene, en este momento, una calificación de riesgo mejor que la de España", ilustra Anglés, para dejar claro que nadie en España conseguirá un crédito más barato que los que le dan al propio país.

Este panorama, sumado a la posibilidad de que aumenten algunos impuestos o se creen nuevos y a los anunciados recortes en muchas áreas del gasto público pinta un cuadro aún más sombrío para muchas familias.

"Las que tengan un ingreso más a menos estable van a tener que restringirse aún más, y las que no tienen ingresos la van a pasar peor", vaticina David Anglés.

La suma de las partes

Los problemas crediticios de España están asociados, entre otras cosas, a su relación con la moneda común europea. Tras los problemas de Grecia, Irlanda, Portugal e Italia, la desconfianza de los mercados hacia la zona euro es cada vez mayor.

¿Seguirá existiendo la moneda común europea? ¿En qué condiciones?

Estas son algunas de las interrogantes que están planteadas y que ya se hacen, incluso abiertamente, algunos actores económicos.

A pesar de que estos países han tomado medidas muy concretas de ajustes, el problema de la credibilidad persiste. Es decir, no parece haber confianza es que estos países lograrán superar sus dificultades actuales, al menos en el corto plazo.

Para los especuladores resulta más o menos fácil –y bastante rentable- "atacar" a países como Grecia, con una prima de riesgo de 1400 (en comparación con 360 de España).

Por eso España, entre otros integrantes de la unión monetaria, han exigido un compromiso de apoyo más claro de parte de Alemania y Francia, las dos economías más sólidas de la eurozona y contra las que muy pocos especuladores se atreverían a apostar.

Para muchos parece estar claro que ya no se trata únicamente de que los países más afectados "hagan los deberes" sino también de que todos demuestren que la moneda que les une vale más que la suma de sus partes.

China, la economía que debe emplear a 6 millones de graduados


Armados con su currículum vítae, los buscadores de trabajo rondan una profunda y oscura sala a la búsqueda de un trabajo en cualquier señal u oportunidad.
Martin Patience

Hay más de 200 representantes de empresas sentados en sus quioscos, toda una variedad de industrias y sectores anunciando puestos, desde el turismo a la enseñanza, la minería o las finanzas, hasta hay una vacante para un limpiabotas profesional.

Una de quienes buscan un empleo es Zhang Hui Li, joven de 24 años licenciada en Administración de Empresas. "Es bastante difícil encontrar un puesto en Pekín", lamenta.

Unos 81 millones de jóvenes buscan trabajo en el mundo, según Naciones Unidas. En la mayoría de los países, quienes tienen entre 15 y 24 años, tienen el triple de posibilidades de estar desocupado. En Pekín, la competencia por un empleo es feroz.

La economía china continúa con su asombroso crecimiento, gracias a lo que mantiene bajos los niveles de desempleo.

Pero en los últimos años se enfrenta a un enorme cambio en el panorama del mercado laboral, el creciente número de titulados universitarios que inician su búsqueda de trabajo.

Ahora hay seis veces más graduados que hace una década, alrededor de seis millones. El número es el mayor del mundo.

Pero mientras hay más oportunidades que antes, la competencia se hace cada vez más dura.

"Sin capacidades concretas"

El verdadero reto es conseguir empleo. Este año, casi un millón y medio de personas se presentaron a pruebas para hacerse funcionario. La oferta era de 16.000 puestos.

Pese a que terminó su paso por la universidad el mes pasado, Zhang Hui Li dijo que ya ha puesto solicitudes en 30 empresas.

"Algunos de mis amigos ya lo hicieron en más 100", dijo.

Las autoridades de hecho intentan ralentizar la expansión de la educación superior.

"Se han dado cuenta de que es un problema producir estudiantes con altas expectativas", comenta Zhang Dong Hui, profesor de Políticas Públicas de la Universidad Renmin, en Pekín.

Ese sentido de expectativa está creciendo. Las reformas económicas han transformado China en las últimas décadas. Atrás quedaron los días donde los trabajos los daba el gobierno: eso se acabó en 1981.

Las empresas privadas florecieron para ayudar a construir la que es ya la segunda economía del mundo.

Sin embargo, Xie Yan, un empresario de éxito que emplea a varias docenas de personas, cree que muchos graduados chinos simplemente no son lo suficientemente buenos.

"Los titulados de nuestras universidades, al parecer pueden hacer de todo. Muchos han aprendido una cantidad enorme de cosas sofisticadas, pero de hecho, sin capacidades concretas", cree Xie.

"Las capacidades de algunos de ellos ni siquiera se pueden comparar con la de un artesano".

Una familia, un hijo

Después de un par de días buscando trabajo, la joven Zhang ya encontró uno, empezó y decidió dejarlo.

"No era el trabajo perfecto para mí", comenta.

Zhang Hui Li reconoce que tiene suerte, sus padres le pagan su apartamento en el centro de Pekín, mientras busca trabajo.

Pero en el gigante asiático, de encontrar trabajo no depende sólo la propia manutención.

Con la política de un solo hijo por familia, es como si los universitarios tuvieran que mantener también a sus padres y hasta a sus dos parejas de abuelos.

Con poca ayuda del estado, eso puede suponer una enorme presión para buscar un puesto que además esté bien pagado.

"No me preocupo por el futuro", comenta Zhang al tiempo que reconoce que cuando sus padres envejezcan sí que aumentará la presión.

En cuanto a su búsqueda, sigue siento optimista. "Es sólo una cuestión de tiempo que consiga un buen trabajo".

Bután le recuerda a la ONU lo que es la felicidad


Bután ha puesto la política de la felicidad en la agenda de la ONU.

Esta semana la Asamblea General aprobó una resolución no vinculante que pretende hacer de la felicidad un "indicador de desarrollo".

Es el modelo del enfoque de Bután de poner la felicidad en el centro de la política gubernamental.

El embajador de Bután ante la ONU, Lhatu Wangchuk, le dijo a la BBC que el siguiente paso será ayudar a los miembros de la ONU a entender mejor el concepto.

Wangchuk admitió que algunos países se mostraron escépticos cuando Bután inició el cabildeo para la resolución, hace diez meses.

Pero al final ganó 66 copatrocinadores, entre ellos el Reino Unido.

La idea se basa en el modelo butanés de la Felicidad Nacional Bruta (FNB), que mide la calidad de la vida, tratando de encontrar un equilibrio entre lo material y lo espiritual.

Un enfoque

La resolución invita a los estados miembros a elaborar sus propias medidas de felicidad y a aportarlas a la agenda de desarrollo de la ONU.

"Es básicamente un enfoque", dijo Wangchuk. "Nuestra idea inicial era llevar el concepto de la felicidad a la conciencia de los miembros de la ONU... porque sabemos que los indicadores del Producto Interno Bruto (PIB) son inadecuados para atender las necesidades humanas".

Sin embargo, debido a los conflictos que dividen a tantos estados miembros, ¿no es la felicidad de un país a menudo la desgracia de otro?

Wangchuk sostuvo que las guerras y los conflictos no indican la felicidad o la falta de ella. Según él, son causados por los egos y los intereses de los líderes.

El diplomático admitió que su visión es utópica, pero dijo que "si uno no tiene un sueño no tiene nada en que trabajar".

Cuando la BBC le preguntó si considera que los diplomáticos de Naciones Unidas son personas felices, comentó que muchos tienen demasiado trabajo y necesitan hacer un mejor uso de su tiempo, que es uno de los indicadores de la felicidad en Bután.

"Yo les digo que deben dormir más y pasar más tiempo con sus familias", señaló.

***


Bután, un pequeño reino del Himalaya

Población: 708.500 (ONU, 2010)

Superficie: 38.364 kilómetros cuadrados

Religiones: Budismo (oficial), hinduismo

Esperanza de vida: 66 años (hombres), 70 años (mujeres)

Vestido nacional: Obligatorio

¿Felicidad absoluta?: Unas 100.000 personas de ascendencia nepalesa han tenido que huir al vecino país de sus antepasados y viven en campamentos de refugiados.

Después del petróleo...


Ha pasado menos de un siglo pero, en ese tiempo, los estados del Golfo Pérsico han cambiado más allá de todo reconocimiento.
Katy Watson

Antes del descubrimiento del petróleo, el vasto desierto de la región fue el hogar de tribus beduinas y sus camellos.

El desierto todavía está en el corazón de la gente, pero es más probable encontrar a los nietos de los beduinos revolviendo la arena al pasar en sus vehículos 4x4, que montando en camellos.
La riqueza petrolera ha contribuido a un auge en la región.

Pero los gobiernos se están dando cuenta de que necesitan preparar sus economías para cuando se agote el petróleo.

Están tratando de demostrarle al mundo que son algo más que un gran campo petrolero.

Más que petróleo

Los Emiratos Árabes Unidos están entre los mayores consumidores de la región.

A las afueras de la capital, Abu Dhabi, se encuentra un proyecto llamado Masdar, que significa "fuente" en árabe. Será, según dicen, una ciudad sostenible que compensará sus emisiones de carbono.

Con granjas experimentales con paneles solares, un instituto de investigación y automóviles eléctricos, la ciudad completa tendrá un costo de US$16.000 millones.

Es un proyecto que pocos gobiernos pueden costear.

Una "ciudad verde" es el más proyecto de vanidad supremo para un país exportador de petróleo, se podría decir.

Y podría ser cierto: a pesar de este los muchos recursos que se han gastado en tratar de innovar y experimentar con nuevos proyectos, los resultados no avalan la inversión.

En el último Índice de Innovación Global de la escuela de negocios INSEAD, los Emiratos Árabes Unidos se ubicaron en el puesto 34 de 125 países en aspectos vinculados a la innovación.

Qatar ocupó una posición ligeramente superior en el puesto 26, pero ningún otro estado árabe estuvo entre los 40 primeros lugares.

Se trata de algunas de las naciones más ricas del planeta y, sin embargo, no están produciendo los resultados que se esperarían dada la cantidad de fondos que tienen.

Brotes verdes

Pero aquí hay algunos ejemplos de historias exitosas.

A 20 minutos del centro de Dubai, frente a la carretera principal y en el medio del desierto, hay un edificio de cristal, igual a cualquier otro edificio de oficinas, aparte del hecho de que se erige solo en la arena.

El edificio es propiedad de la compañía de tecnología Pacific Controls. En el interior está el "centro de control de mando global" de la compañía, una gran sala con decenas de personas mirando pantallas de computadoras con luces intermitentes y mapas.

Desde allí, vigilan miles de edificios en Dubai y en el extranjero, utilizando tecnología inalámbrica.

El personal está atento ante riesgos de incendio, cuestiones técnicas y el control del uso de la energía. Sin duda, es muy innovador, y Pacific Controls está recogiendo su cosecha a medida que su negocio crece cada vez más.

Todas las ciudades del Golfo tienen un "parque tecnológico" o una "ciudad para la ciencia y la investigación" o una "aldea del conocimiento".

Abundan las palabras de moda para referirse a ellas y el dinero que se vierte en tratar de hacer de esta región un centro de investigación, que los convierta en lugares donde la gente puede innovar.

Pero expertos dicen que los gobiernos tienen que ir más allá de la financiación de proyectos impresionantes, que también se requiere de un ecosistema sostenible para la innovación.

Eso lleva tiempo y el tiempo es dinero, especialmente cuando se trata de crear una pequeña empresa.

Paciencia, por favor

May Habib tiene 26 años. Ha pasado los últimos seis meses desarrollando su negocio, con el objetivo de convertirse en el mayor editor digital árabe del mundo.

Llegó a los Emiratos Árabes Unidos porque allí es donde está su mercado y dónde está el dinero, pero no está exenta de problemas.

"El inmenso crecimiento de la región realmente ha sido impulsado por las corporaciones multinacionales", dice.

"No hay una mentalidad que tenga en cuenta la capacidad del sistema para ser hospitalarios con las pequeñas empresas que están tratando de estirar sus limitados presupuestos. Si uno está intentando poner en marcha una organización desde cero, es difícil", comenta.

Sin embargo, los expertos urgen paciencia. Las economías de la región son jóvenes y se necesita tiempo para que los gobiernos desarrollen sus proyectos de innovación.

"Esta región llegó muy tarde a toda el asunto del desarrollo social y económico. En una sola década, han alcanzado lo que probablemente otros mercados maduros han logrado en entre tres, cuatro o cinco décadas", dice Karim Sabbagh de la empresa Booz & Co y uno de los autores del Índice Global de Innovación.

"Espero que entre los próximos tres o cinco años, la región esté en condiciones de mejorar. Sólo tenemos que aceptar el hecho de que se necesita tiempo para crear esas instituciones", añade.

Y las cosas están cambiando. Se habla de que Dubai ofrecerá una visa empresarial para darle a la gente la libertad de instalar su propio negocio, en lugar de estar atado a una gran empresa.

Además, se han creado organismos como la Comisión de Desarrollo Tecnológico de Abu Dhabi con el objetivo de proporcionar apoyo a las pequeñas empresas en el sector de la tecnología.

Grandes iniciativas pero, para algunos, han llegado tarde.

"Creo que la pregunta no es ¿por qué no antes? sino, ¿por qué ahora?", señala Wasfi Abu Ghazaleh, director de operaciones de la Comisión de Desarrollo Tecnológico.

"Éste es un camino del que sabemos que tenemos que formar parte si queremos mantener nuestra relevancia", asegura.

Gastar dinero en mantener esa relevancia no es un problema para el rico Abu Dhabi. Pero habrá que esperar unos cuantos años más para ver si ese gasto se traduce en resultados reales.

Preguntas clave: los cambios económicos en Cuba

La Asamblea Nacional de Cuba podría llegar a aprobar una serie de medidas, que cuentan con el respaldo del Congreso del Partido Comunista, destinadas a renovar el modelo económico cubano.

Según el periódico oficial Granma, se está elaborando un nuevo proyecto de ley de la vivienda.

De ser así, por primera vez en 50 años los cubanos podrían vender su casa por dinero o comprar un auto nuevo.

La periodista de BBC Mundo Liliet Heredero explica qué significan para Cuba estas nuevas medidas económicas.