lunes, 5 de septiembre de 2011

América Latina saca provecho de la "década perdida" de EE.UU.


En su afán de responder a los ataques de 11-S, Estados Unidos efectuó un cambio de prioridades geopolíticas enfocadas hacia el Medio Oriente y Asia central que han ocupado su atención durante los últimos diez años en lo que algunos historiadores han llamado "la década perdida" de EE.UU.
William Márquez

Además de otros factores de cambio en el escenario internacional, América Latina aprovechó esta distracción del coloso del norte y socio tradicional para estirar sus alas y buscar diversos rumbos en lo político, diplomático y, sobre todo, económico.

El resultado es que varios países de la región eligieron gobiernos menos maleables para el gusto de Washington, establecieron relaciones con otras naciones que en el pasado hubiesen sido consideradas demasiado "exóticas" y priorizaron el intercambio comercial con éstas, especialmente China.

Los expertos siguen debatiendo las causas y efectos prolongados de este giro, pero lo cierto es que la región reafirmó su sentido de identidad e independencia, muchos países revitalizaron sus economías y salieron relativamente ilesos de la crisis financiera de 2008 que continúa afectando a EE.UU. y Europa.

Heraldos

"El 11 de septiembre de 2001 marca más o menos el momento en que América Latina nació como una verdadera entidad independiente", declaró a BBC Mundo Larry Birns, director del Consejo sobre Asuntos Hemisféricos, COHA, un centro de análisis de tendencia izquierdista con sede en Washington.

Los heraldos de la nueva postura fueron los gobiernos de Lula da Silva en Brasil y Hugo Chávez en Venezuela, el primero ejemplarizado por su dramática campaña en pos de un puesto permanente en el Consejo de Seguridad de la ONU y, el segundo, por su desafiante populismo radical.

Para Larry Birns, de COHA, el cambio es irreversible.
Siguieron la pauta -guardadas proporciones- gobiernos como el de los Kirchner en Argentina, Rafael Correa en Ecuador y Evo Morales en Bolivia, entre otros en Sudamérica, así como en Centro América lo hicieron Daniel Ortega en Nicaragua y Mauricio Funes de El Salvador.

Larry Birns reconoce que esta tendencia de la llamada "izquierda" latinoamericana pudo haber estado en gestación desde antes, pero las consecuencias del 11-S aceleraron su auge.

La consolidación de este cambio se ve en organismos multilaterales como Unasur, que excluyen a Estados Unidos y Canadá de sus gestiones diplomáticas en la región.

"La región está emergiendo como un importante epicentro de política exterior", asegura el director de COHA. "América Latina ya no es sólo un consumidor de eventos, sino un generador de éstos también".

Palpitando al ritmo de China

El consumo de materia prima
latinoamericana en China es intensivo.
Donde más se nota la pérdida de hegemonía de EE.UU. en la región es en la economía, con el establecimiento de sólidos y crecientes lazos comerciales con otras potencias emergentes y bloques económicos.

Ahora, aunque la falta de atención de Washington a su tradicional "patio trasero" le ha costado el privilegio automático de ser el primer socio comercial de los países de América Latina, las razones son variadas y coincidentes.

Para empezar, los pactos comerciales de los años 90 como NAFTA (entre EE.UU., México y Canadá) y CAFTA (para Centro América) fueron solo parcialmente exitosos y, a finales de esa década y comienzos de los 2000, la región empezó una diversificación hacia Europa.

Luego, la iniciativa para crear una gran zona de libre comercio desde Alaska hasta la Patagonia conocida como ALCA nunca se materializó, al tiempo en que varios pactos bilaterales entre EE.UU. y otros países se debilitaron o no se han podido implementar.

Lo más significativo, sin embargo, fue cuando el sureste Asiático empezó a perfilarse como el nuevo polo de crecimiento.

"El ingreso de China en la economía mundial es posiblemente el evento más importante en este período económico que estamos viviendo", afirmó Augusto de la Torre, economista en jefe para América Latina y el Caribe del Banco Mundial.

Al comienzo, la emergencia de China produjo efectos adversos en las economías de México y Centro América porque los empezó a desplazar en los mercados de EE.UU. y se creía que esa iba a ser la tendencia en toda la región, explica de la Torre.

No obstante, la fase de desarrollo en la que se encuentra China -de un país de ingreso per cápita bajo a uno de mediano ingreso en ascenso- supone un proceso muy intensivo en el uso de las materias primas o "commodities".

Es así, continúa el alto funcionario, como los países de Sudamérica que presentan una estructura productiva complementaria a las necesidades chinas empiezan a ser jalados por el gigante asiático. Estos incluyen Brasil, Perú, Chile, Argentina, Venezuela, Colombia, Ecuador, Paraguay y Uruguay.

A esta ola se han integrado Panamá -como puente en el comercio internacional, aprovechando la posición geográfica de su canal- y Costa Rica -en la producción de componentes de microchips-.

¿No más repúblicas bananeras?

"Se empieza a notar que la actividad económica de estos países empieza a palpitar más con el ritmo de China que con el de Estados Unidos", señaló el economista del Banco Mundial, "hasta el punto en que China es ahora el socio más importante para algunos países como Perú".

Pero el comercio de materias primas es una espada de doble filo, pues ha sido para América Latina "tanto la fuente de su prosperidad como la de sus angustias", según de la Torre.
Las economías de la región deben
 diversificar sus productos.

Para evitar el vaivén de bonanzas y colapsos económicos que han tipificado los países de la región como "repúblicas bananeras" se necesita una política económica dedicada a la diversificación, competitividad y establecimiento de "conectividades" que permita un crecimiento a largo plazo y en variadas direcciones.

El diagnóstico del Banco Mundial es que, con algunas excepciones, ha mejorado la capacidad de las sociedades latinoamericanas para administrar sus recursos debido a la mejora de sus instituciones.

En este sentido Augusto de la Torre destaca a Chile, que ha sabido manejar los ingresos del cobre de "una manera muy sabia y prudente", ahorrando en fondos de estabilización que fueron desembolsados para mantener la economía activa cuando vino la crisis financiera global.

Igualmente Brasil, que tiene una riqueza mineral enorme, muestra buenas perspectivas de administrar bien esas riquezas por la madurez de sus instituciones.

Esto no está del todo garantizado y analistas como Larry Birns de COHA aluden problemas serios de liderazgo, cifras récord de criminalidad y una corrupción endémica a nivel gubernamental que aún se deben superar.

Riqueza de conocimiento

Pero, para un beneficio a largo plazo, quizás lo que más hace falta es cómo transformar la riqueza derivada de las materias primas en una "riqueza del conocimiento", como la tilda de la Torre.

Sería seguir el ejemplo de Japón -después de la Segunda Guerra Mundial- ,y ahora de China, de extraer de su comercio con países avanzados las nuevas tecnologías y avances científicos inherentes en lo que compran y venden.

"Diversificar y crear nuevas redes de conectividad"
es el lema, insiste Augusto de la Torre
del Banco Mundial.
"Cuando a China va el iPod para que lo ensamblen", explicó el economista, "hay una gran cantidad de ingenieros chinos que están estudiando cómo diablos se hace esto para ellos hacer lo mismo y mejor".

La metodología crea un ciclo ascendente de mayor preparación y destreza en la fuerza laboral y capital humano que, a su vez, genera productos más sofisticados e impulsa al país a otros niveles de comercio.

Pero esa fue una relación comercial que América Latina no aprovechó cuando los vínculos económicos con Estados Unidos estaban en su máxima intensidad.

"Todavía no desarrollamos las capacidades de absorción de tecnología, de innovación, de aprendizaje y no ponemos nuestras políticas nacionales al servicio de estas cosas de manera tan vigorosa como lo hacen los asiáticos", indicó Augusto de la Torre.

Naturalmente, lo que puede absorber América Latina de China todavía es limitado porque el grado de desarrollo del país asiático no está al nivel de una potencia industrializada.

A pesar de eso, la curva de aprendizaje en China es muy empinada. Mientras continúe así y la relación con América Latina siga intensificándose, la región la podría aprovechar para generar nuevas redes de actividad económica.

Nueva relación con EE.UU.

¿Dónde queda, entonces, la relación con Estados Unidos?

Todos los analistas reconocen que ha habido un distanciamiento, pero el pronóstico general es que los vínculos continuarán siendo fuertes, tanto en lo político como lo económico, aunque con otra perspectiva.

"América Latina quiere ampliar sus opciones", manifestó Geoff Thale, director de programas de la Oficina en Washington para América Latina, WOLA, una ONG que promueve las relaciones equilibradas entre EE.UU. y sus vecinos.

Geoff Thale considera que la región quiere
 mantener firmes relaciones con EE.UU.
"Muchos países aprendieron las lecciones de su dependencia política y económica con Estados Unidos y quieren diversificar sus relaciones", expresó Thale.

No obstante, el analista recalca que los vínculos continúan siendo clave y mutuamente beneficiosos.

"En 2003, en los peores momentos entre Venezuela y Estados Unidos, no se cortó ni un instante el suministro de petróleo porque ambos dependen de eso", recordó a BBC Mundo.

Thale asegura que, a pesar de la retórica, todos los gobiernos de América Latina, tanto de derecha como de izquierda, quieren tener una buena relación con el gran vecino.

Pero destaca que con el proceso de diversificación de mercados los vínculos económicos y políticos se podrían relajar a mediano plazo, lo que estima que sería desventajoso para EE.UU.

Para volver a engancharse, opina el director de programas de WOLA, Washington tendría que volver su atención a la región e invertir más capital político en ella.

El cambio está dado y algunos sospechan que es irreversible.

Larry Birns, director de COHA, considera que los lazos están ahí, pero no tan elásticos.

"Una cosa es cierta: el estatus quo que se daba por sentado, aquello que existía antes de 2001, ese mundo ya no existe", concluyó.

China pone en peligro la subsistencia de los recolectores de plástico

El reciclaje de plástico representa un fuente de ingresos para muchas personas en Tanzania.

Pero según señalan algunas personas que viven gracias a estos ingresos, la llegada de comerciantes chinos que explotan el mismo recurso está poniendo en riesgo su trabajo.

Una cárcel muy rentable


Es la hora del té en la panadería de la cárcel de Tihar, en Nueva Delhi. Los obreros están ocupados con la masa azucarada de panecillos o empacando galletas de sal.
Shilpa Kannan

Del horno salen calientes panes de molde que, luego, descansan en rejillas de alambre mientras se enfrían.

Pero la comida no es para los prisioneros de la cárcel más grande de Asia del Sur. Su destino final son las alacenas y las mesas de comedores en toda la ciudad.

La panadería fue establecida inicialmente para proveer a los 12.000 habitantes de la prisión, pero ahora vende sus productos al mundo exterior bajo la marca TJ's.

La esperanza es que el aprender algo nuevo será parte clave del proceso de rehabilitación y le ayudará a los prisioneros a integrarse a la sociedad cuando recuperen su libertad.

"Los programas de aprendizaje son muy importantes. Los denominamos 'medidas de justicia reconstituyente'", señala Kiran Bedi, quien fue el primer agente de policía femenino en India, y exinspectora general de prisiones.

"De hecho, el programa ha sido respaldado por mucha gente, incluso las víctimas, pues lo ven como positivo para el futuro de estos delincuentes", añade.

Buen negocio

Los prisioneros no sólo hacen pasteles. Unos 2.500 internos son empleados en alguna de las siete fábricas del complejo carcelario.

La fábrica de tejido produce la tela de los uniformes de los prisioneros. La unidad de carpintería hace muebles para escuelas públicas y oficinas fiscales. Otra fábrica elabora papel ecológico a partir de basura.

Uniformes escolares y para algunas oficinas del sector privado se confeccionan en la unidad de sastrería.

La división química produce aceite de mostaza extraído a mano, mientras que la última adición es una zapatería construida con fondos de una asociación público privada.

Los productos "Hechos en Tihar" produjeron US$3,3 millones en 2010, convirtiendo a la cárcel en uno de los principales minoristas de todo, desde galletas, hasta ropa.

Los productos se venden en algunas tiendas ubicadas en el complejo de la Corte Suprema de Delhi y también a través del sitio en internet de la cárcel.

Las ganancias se utilizan para ayudar a financiar los costos de la prisión.

Y ante la creciente demanda de los consumidores, las autoridades ahora quieren llevar la marca TJ's aún más lejos.

Sunil Gupta, el vocero de Tihar, dice que la prisión apunta a expandir su red de distribución y ofrecer los productos a toda India.

"Proponemos un aumento de sueldo para los presos. Queremos invitar a artistas y diseñadores de todo el mundo para que le den a los convictos instrucción para mejorar los productos TJ's", explica.

"Creemos que esta empresa económica es buena tanto para la cárcel como para los encarcelados".

Energía creativa

Sólo los prisioneros que han sido condenados por delitos graves pueden trabajar en las fábricas de la cárcel.

Con la expansión gradual de las operaciones, las horas laborales han aumentado a turnos de ocho horas, seis días a la semana.

Quienes trabajan reciben un salario diario de acuerdo a su experiencia. Un empleado entrenado gana US$1,13 al día, mientras que uno semientrenado o novato reciben US$0,96 y US$0,87 respectivamente.

Los salarios se depositan en cuentas de ahorros a las que sus familias pueden tener acceso en el exterior.

Y aunque el dinero es una parte importante del trabajo, para muchos observadores y presos, es igualmente importante desarrollar aspectos de su personalidad que quizás hayan ignorado.

Como parte de un programa presidido por el popular músico Kamal Sabri, cada noche se escuchan melodías que brotan de las zonas verdes de la cárcel, donde los reclusos practican con sus instrumentos.

Su plan es producir un álbum de música clásica india, que incluya una canción de los presos.

"Hay tanta gente creativa y talentosa aquí", dice Sabri.

"Es importante darles la oportunidad de usar ese talento. La música trae energía positiva a sus vidas y también puede brindarles oportunidades laborales cuando salgan de aquí".

Para algunos reclusos, ese día de liberación no está tan lejos.

Ajay Hazra ha pasado más de 13 años tras las rejas y ha estado trabajando en la panadería durante los últimos siete.

"Pasé mucho tiempo aquí y conseguir trabajo cuando salga va a ser difícil", dice.

"Pero lo que aprendí en esta cárcel me dará una gran ventaja. Espero poder montar mi propia panadería cuando sea libre".

Argentina: escuela de vendedores de autos por "boom" automotriz

En Argentina, estos autos están buscando quién los venda.
La producción de automóviles en Argentina en 2010 batió un récord histórico con más de 716.000 unidades, y para este año se prevé una producción aún mayor.
Veronica Smink

Según la Asociación de Fábricas de Automotores de Argentina (Adefa), en los primeros seis meses de 2011 salió de las factorías un 27% más de autos que durante el mismo período del año anterior.

Este boom de la industria automotriz es una de las principales razones del crecimiento económico de Argentina, la tercera que más creció en el mundo en 2010, detrás de China e India.

Pero también ha creado un insólito problema para los concesionarios de autos: no tienen suficientes empleados capacitados para vender tantos vehículos.

Un vocero de Adefa le dijo a BBC Mundo que en el primer semestre de 2011 los concesionarios recibieron 100.000 unidades más que el año anterior.

Con tantos productos para vender, los empresarios del sector -agrupados en la Asociación de Concesionarios de Automotores de la República Argentina (Acara)- decidieron tomar el toro por las astas y crearon su propia Escuela de Vendedores de Automotores, para suplir la falta de personal especializado.

"Un buen vendedor de autos se forma con un poco de estudio y mucha experiencia. Como no tenemos tiempo para que más personas adquieran esta experiencia, ofrecemos un curso que busca preparar sobre todo a los más jóvenes", señaló Alejandro Altilio, director de la escuela.

Aval universitario

A partir de mediados de septiembre, Acara brindará su curso en una de las instituciones educativas más reconocidas del país, la Universidad Nacional de La Plata (UNLP).

La UNLP, a través de su Programa de Oportunidades Laborales, abrió la convocatoria a personas de entre 23 y 35 años, que podrán asistir de forma gratuita al programa de capacitación que será brindado por los expertos de Acara.

Unas 50 a 80 personas serán seleccionadas para tomar el curso, que durará un mes, y después tendrán salida laboral garantizada.

Es la primera vez que una universidad acuerda formar a vendedores de autos. El director de Vinculación con el Graduado Universitario de la UNLP, Ignacio Ignisci, resaltó la importancia de la escuela como "una herramienta para fortalecer la inserción y capacitación laboral de toda la comunidad".

Acara -que en abril brindó su primer curso desde su sede en Buenos Aires- informó que está finalizando un acuerdo con una universidad en la provincia de Córdoba para extender la Escuela hasta allí.

"Cada vez que abrimos una convocatoria recibimos más de 2.800 inscripciones", señaló Altilio.

Una opción para los más jóvenes

Para el experto de la industria automotriz, el alto número de postulantes se debe a las particulares ventajas que ofrece la venta de autos, en especial para los más jóvenes.

"Normalmente para conseguir un primer empleo uno debe venir de un buen colegio o hablar inglés. La venta de autos requiere de otras habilidades y ofrece una alternativa a muchos jóvenes", aseguró el director de la escuela.

Otro beneficio enumerado por Altilio es la remuneración: mientras que muchos empleados cobran cerca de US$715 en su primer trabajo, un vendedor de autos gana el doble, gracias a la comisión que recibe por cada venta.

La consultora económica Ecolatina prevé que la producción de autos en Argentina seguirá en alza en 2011 y batirá un nuevo récord de 800.000 unidades.

Ante este pronóstico, es probable que la Escuela de Vendedores de Automotores siga sumando adeptos y formando a las nuevas generaciones nacidas de este boom.

¿Pagarían más impuestos los ricos latinoamericanos?

¿Secundaría Carlos Slim la iniciativa de Warren Buffett?
"Millonarios del mundo uníos…. Y pagad más impuestos" podría ser el lema para ese incipiente movimiento de potentados que en las últimas semanas parecen haberse puesto generosos con sus gobiernos y aseguran querer que les cobren más para ayudar a equilibrar las cuentas fiscales.
Carlos Chirinos

El estadounidense Warren Buffett, la francesa Liliane Bettencourt y el italiano Luca di Montezemolo, presidente de la Ferrari, han pedido al fisco de sus respectivos países que les cobre más impuestos, su "sacrificio" para ayudar a balancear las problematizadas cuentas públicas.

Incluso en Alemania, un grupo llamado Adinerados por el Impuesto al Capital propone una tasa de 5% a la riqueza, que generaría unos US$ 150.000 millones.

Aunque el que un millonario pague más parece una transacción lógica para el ciudadano común, sobre todo aquel imbuido en ideas más de izquierda, cierta filosofía político-económica prefiere no cargarlos demasiado con la esperanza de que con más dinero en el bolsillo consuman e inviertan más y activen un círculo económico beneficioso.

De todos modos no se trata de pagar más -porque el impuesto suele ser progresivo, es decir cobra más a quienes más ganan- sino pagar "extra", por encima de lo que deberían.

Esas propuestas aparentemente altruistas se dan en Europa o EE.UU. donde la situación fiscal luce comprometida, pero en América Latina, ¿estarán los potentados locales dispuestos a rechazar los "mimos" gubernamentales que Warren Buffett cuestionó en su reciente artículo en The New York Times? ¿Hace falta una iniciativa similar?

Slim no lo ha pensado

El hombre mas rico del mundo, según el listado que hace anualmente la revista Forbes, es el magnate mexicano de las telecomunicaciones Carlos Slim, quien acumula una fortuna de US$ 74.000 millones ( 25% más que la de Buffett, el tercero del listado tras Bill Gates)

En un intercambio de correos electrónicos con su portavoz Elías Ayub Arturo, BBC Mundo pudo conocer que "no existe ningún pronunciamiento del Ing. Slim por el momento" sobre la iniciativa de algunos de sus compañeros de la lista Forbes.

En su página web, Carlos Slim escribe que el empresariado "debe participar en resolver los problemas, pero, más que dando, haciendo. Entonces el concepto es hacer más y resolver, que dar".

Aunque esa es una respuesta que Slim da a la pregunta de si va a seguir el ejemplo de Gates o Buffett en materia de filantropía, apuntala la visión varias veces expresada por el mexicano sobre el papel del empresario como generador de riquezas.

Sin embargo, como aclaró a BBC Mundo Elías Ayub Arturo, en el caso de los impuestos Slim "no se ha pronunciado de una forma o de otra".

Demasiados impuestos

En líneas generales, la sensación que compartieron con BBC Mundo editores especializados en finanzas y algunos economistas es que la ciudadanía en los países de América Latina, y los más ricos en particular, siente que ya pagan suficiente.

Brasil es uno de esos casos. Con 19 millonarios en la lista de 500 de Forbes, tiene la mayor presencia latinoamericana en el ranking.
Warren Buffet considera que es hora de que
los gobiernos dejen de "mimar" a los ricos.

Pero de esa nación no ha surgido hasta ahora ninguna sugerencia para que los ricos paguen más, quizá porque el país vive su mejor momento económico de las últimas décadas y el Estado no parece en una situación fiscalmente precaria.

"En Brasil ya los empresarios encuentran que pagan bastantes impuestos", aseguró a BBC Mundo la editora de la publicación financiera especializada Istoé Dinheiro, Denise Bacoccina, quien señaló que la carga tributaria brasileña será del 34,9% del Producto Interno Bruto en 2011, uno de los niveles más altos del mundo.

"No creo tampoco que haya un manifestación de este tipo, porque cuando se habla de cambios en el sistema impositivo se habla de racionalidad en el gasto. Que el gobierno debe dejar de gastar, no que cobre más", explicó Bacoccina.

Cuestión de confianza

La verdad es que a nadie en ninguna parte del mundo le gusta pagar más impuestos, no sólo a los más ricos.

De hecho, el tono de la iniciativa de los millonarios europeos y de Buffett es la de un "sacrificio", lógico, dicen, pero sacrificio al fin.

En el caso de América Latina, un elemento adicional tiene que ver con la confianza de la población en los gobiernos como administradores de la riqueza.

Así que cuando los fondos escasean y el Estado plantea la necesidad de ingresos adicionales, la opinión pública suele hablar de malgasto, irresponsabilidad y hasta corrupción, por lo que es posible que no haya ánimo de contribuir con más impuestos.

"Yo me jugaría a decir que no, por un tema de confianza en el gobierno. Sería como premiar la ineficiencia", dijo a BBC Mundo el administrador argentino Iván Cachanosky.

En cuanto a si los millonarios argentinos estaría dispuestos a pagar más, Cachanosky considera que dependería de una opinión personal, muy influenciada por ese factor confianza y, con las presidenciales de octubre, por la coyuntura electoral que mediatiza la discusión.

A cambio de algo

Por su tradicional riqueza petrolera, Venezuela es uno de los países de la región donde menos impuestos se cobran (o se pagan). Un fenómeno que ha venido cambiando progresivamente en los últimos 20 años.

Carlos Fernández, presidente de Consecomercio, la asociación de cámaras comerciales de Venezuela, en conversación con BBC Mundo dijo creer que los venezolanos más pudientes pagarían más impuestos "pero que se vean revertidos en calidad de vida".

"Si el incremento de los impuestos se va a traducir en aumento de la calidad de vida para los ciudadanos, en aumento de las oportunidades de desarrollo empresarial porque va implicar más infraestructura, yo estoy seguro que el empresariado venezolano y la comunidad de mayores ingresos pudiesen contribuir en pagar más impuestos".

Fernández reconoce que esa discusión no se ha dado porque en Venezuela los aumentos en "la recaudación fiscal se ha sostenido sobre una misma base de contribuyentes", ya que muchos ciudadanos no participan en el sector formal de la economía.

Según un trabajo publicado en 2010 por la Comisión Económica para América Latina, la Cepal, en general "los países de América Latina tributan poco y mal" y se "caracterizan por tener una baja presión tributaria".

Así que quizá, antes de esperar una iniciativa de ricos dispuestos a pagar más tributos, algunos sugerirían a los Estados corregir los problemas de sus sistemas impositivos como primer paso para equilibrar las cuentas fiscales.

Otra mano en la economía venezolana


El Estado venezolano se mete cada vez más en la economía. Con la nueva ley de Costos y Precios Justos, que para el gobierno de Hugo Chávez constituye un nuevo mecanismo en la "transición al socialismo", las autoridades tendrán la potestad de fijar los precios de productos y servicios en todos los sectores de la economía con excepción de la banca.
Juan Paullier

El objetivo, aseguran las autoridades, es combatir la especulación y la inflación, que alcanza el 26% y es la más alta de América Latina –y una de las más altas del mundo.

El decreto, con fuerza de ley, fue aprobado el mes pasado por Chávez en el marco de los poderes especiales que obtuvo en diciembre pasado a raíz de las emergencias por las lluvias.

Los empresarios aseguran que la normativa, que entrará en vigor en octubre, representa un peligro para la economía, no servirá para combatir la inflación y aumentará el desabastecimiento ya existente de algunos productos.

Algunos analistas consultados por BBC Mundo la consideran sencillamente "inaplicable".

Control y sanción

La ley prevé la creación de un sistema de administración de precios de venta (Sistema Nacional Integrado de Costos y Precios) y márgenes de ganancia, que busca promover el "uso de la planificación y el control de los costos empresariales".

También se establece una Superintendencia adjunta a la vicepresidencia que sancionará a los "especuladores" con penas que van desde multas hasta el cierre temporal.

Este organismo evaluará los costos y las ganancias y fijará los precios máximos de sectores como alimentos, salud, medicamentos, materiales de construcción y vivienda, educación y textiles.

El presidente Chávez dice que la ley dará "herramientas al Estado y al pueblo venezolano para derrotar la especulación, el acaparamiento y la voracidad del mercado y de la burguesía".

"Los empresarios y comerciantes privados que no tengan como práctica la usura, la especulación y el aprovechamiento no tienen que tener ningún temor", asegura el vicepresidente Elías Jaua.

Los sectores en los que el gobierno tiene mayor interés en regular son los de medicamentos, alimentos y útiles escolares, aunque no se fiscalizarán cigarrillos ni alcohol, según Jaua.

Más controles

La medida es vista con escepticismo desde algunos sectores.

Ya en los años ochenta del siglo pasado existió una Comisión Nacional de Costos, Precios y Salarios que intentó algo similar y fracasó.

Y desde 2003 el gobierno aplica un control de precios a productos considerados de primera necesidad.

Sin embargo, la medida no ha logrado detener la inflación y ha generado que haya desabastecimiento de algunos productos regulados.

Venezuela importa el 70% de los alimentos y con un tipo de cambio regulado los comerciantes se quejan de que algunos productos llevan hasta cinco años con el mismo precio de venta cuando el costo se ha elevado.

El aceite y la leche en polvo, por ejemplo, son difíciles de conseguir. Y cuando llegan a los anaqueles de los supermercados, vuelan.

Mientras el gobierno considera que la inflación se debe a la especulación y a los abusos del modelo capitalista, desde el sector empresarial se la considera una consecuencia de vivir bajo una economía centralizada y regulada por el Estado.

El principal gremio empresarial, Fedecámaras, estima que la ley trancará la economía y acentuará la escasez.

"Beneficio al consumidor"

Los defensores de esta ley aseguran que gracias a ella se establecerán mecanismos de control de precios a aquellas empresas cuyas ganancias son excesivas en proporción a sus costos.

"En Venezuela es necesario reformar un marco legal y un entorno institucional para tratar de controlar la especulación sobre todo, más que la inflación. Eso lo hace cualquier país del mundo", le dice a BBC Mundo el economista Víctor Martínez, ministros de Industria entre 2005 y 2007.

Pero reconoce que "si la ley no se aplica con dinamismo y agilidad, los costos van a ser más altos que el precio de venta y en esas condiciones el desestímulo para producir puede generar el fenómeno de la escasez".

Martínez considera que el gran beneficiado por la ley será el consumidor.

Y señala que esta normativa debe complementarse "con una política industrial y tecnológica para aumentar la productividad, la calidad y la competencia acompañada de una política para reindustrializar el país".

Martínez recuerda que hay 0,25 establecimientos industriales por cada 1.000 habitantes, mientras que Colombia y México tienen 1,2 y 1,7 respectivamente.

El economista Jesús Casique coincide.

"Venezuela tiene un problema fuerte de productividad, se requiere más oferta de bienes y servicios. El gobierno tiene que fortalecer el sector de manufacturas y el comercio".

Para el economista José Guerra, exdirector del Banco Central de Venezuela, la ley es inaplicable y ni siquiera sirve para combatir la inflación, opinión compartida por Casique.

"Una cadena de supermercados puede tener 13.000 productos distintos, entonces hay que hacer una estructura de costos para esos 13.000 productos. O una estructura de costos para cada tipo de pizza que venda una pizzería. Cambio un ingrediente y me cambia la estructura de costos".

"Se van a tener que concentrar en algunos productos básicos", indica Guerra, para quien esta "jugada del gobierno para contener la inflación" es "muy engorrosa".

La década perdida de la economía de EE.UU.

Para algunos analistas, los diez años transcurridos desde los atentados de Nueva York del 11 de septiembre de 2011 son una década perdida para la economía de EE.UU..

El desempleo, la deuda y el déficit públicos aumentaron y el nivel de ingresos promedio disminuyó.